No bastó con la intención ni con el empuje. O'Higgins volvió a dejar puntos en el camino tras caer por 0-2 ante Huachipato en el estadio El Teniente, en un partido donde la falta de eficacia terminó marcando la diferencia.
El compromiso arrancó con un golpe inmediato para el conjunto rancagüino. En los primeros minutos, la visita encontró espacios en el área y Cris Martínez conectó de cabeza para abrir la cuenta, instalando rápidamente la presión sobre el equipo celeste.
Pese al tempranero tanto, O'Higgins no se desordenó y comenzó a asumir el protagonismo del juego. Con mayor posesión y aproximaciones constantes, el equipo buscó generar peligro principalmente por las bandas y con remates de media distancia. Francisco González fue uno de los más activos en ofensiva, acompañado por Arnaldo Castillo y Felipe Ogaz, quienes intentaron sin éxito romper la resistencia rival.
El primer tiempo mostró a un cuadro local insistente, pero sin la claridad necesaria en los últimos metros. Cada llegada terminaba diluyéndose en remates desviados o en la intervención de la defensa de Huachipato, que se mostró ordenada y efectiva para sostener la ventaja.
En la segunda mitad, el técnico Lucas Bovaglio movió el banco en busca de mayor profundidad. El ingreso de nuevos nombres le dio algo más de dinamismo al ataque, pero el problema seguía siendo el mismo: la falta de precisión en la definición.
O'Higgins acumuló tiros de esquina, intentos desde fuera del área y aproximaciones que generaban ilusión en las tribunas, pero el gol nunca llegó. Mientras tanto, Huachipato se replegó, apostando por el contragolpe y esperando el momento oportuno para liquidar el partido.
Ese momento llegó en la recta final. A los 84 minutos, Mario Briceño aprovechó un espacio y anotó el segundo tanto, golpeando definitivamente las aspiraciones del conjunto celeste.
En los minutos finales, el Capo de Provincia intentó al menos descontar, pero nuevamente careció de contundencia. Incluso en las últimas aproximaciones, los disparos fueron bloqueados o se fueron desviados, reflejando una jornada donde el esfuerzo no se tradujo en goles.
La derrota deja sensaciones complejas para O'Higgins. Por un lado, el equipo mostró capacidad para generar juego y sostener el dominio en varios pasajes del partido. Por otro, vuelve a evidenciar una falencia clave: la falta de eficacia frente al arco, un aspecto que termina siendo determinante en el resultado.
Huachipato, en cambio, hizo un partido práctico. Supo golpear en los momentos justos y administrar la ventaja con orden, llevándose tres puntos importantes desde Rancagua.
Para O'Higgins, el desafío ahora será transformar ese volumen de juego en resultados concretos, en un torneo donde los errores y la falta de finiquito se pagan caro.