La radiografía de O’higgins, hagamos un recuento
No todos tienen los mismo objetivos para el club…
Los pocos refuerzos, lesiones, partidas y suspensiones son situaciones a enfrentar. ¿Quiénes son los responsables de esta situación en una institución? El debate es amplio. Una interrogante que no solo los hinchas celestes se hacen, sino que a nivel mundial. Lo único que está claro es que «el fantasma» tendrá que echar mano a lo que tenga para seguir con vida en Copa Chile y este semestre.
La partida de Maximiliano Salas dejó una huella coyuntural en el club. Él junto a José Luis Muñoz son la representación máxima de la euforia celeste. Sumaron cada uno siete goles en la primera parte del año. En Copa Chile marcaron cuatro de los seis goles de la llave frente a Deportes Santa Cruz. Además aportaron el 56% de los goles de la temporada, sin contar sus asistencias donde el porcentaje se acrecienta.
Gustavo Gotti a la Primera B. Un semestre opaco pero que Marco Antonio Figueroa no le dio oportunidad. Venía de una campaña aceptable, pero desde su vuelta que se le buscó su salida, no lo querían en Rancagua. Solo 48 minutos. Interrogantes que no se podrán esclarecer porque nunca lo consideraron. Otro caso «extraño» es el de Renzo López. ¿Cortado, lesionado o nunca fue del gusto del técnico? Cada fin de semana era un tema en los estadios. Lo mismo con Agustín Doffo, de jugar como titular, a pasar a no ser considerado. Alguien los trajo, no vinieron solos. ¿Técnico arrepentido o autonomía de los directivos? Ahí la pelota se moverá más que el Barcelona de Guardiola, nadie se hará responsable. Hemos visto como los recados vuelan a través de las redes sociales. ¿Existe arrepentimiento? El mismo director técnico de O’Higgins ahora habló de re-considerar a Renzo López.
¿Y si sumamos las lesiones?.. Otro dolor de cabeza. José Luis Muñoz, Fabricio Rámirez y Roberto Cereceda en duda. Además de la suspensión de Tomás Alarcón.
¿Juan Fuentes? Va partir, no podrán retenerlo y tampoco es justo para él. Un club que día a día está en incertidumbre. Donde ya no existen metas claras, donde el proyecto deportivo esta desgastado y donde se interpreta que el objetivo de los directivos es diferente al del técnico y del plantel. Puedes tener a la mejor máquina, pero sin petróleo no andará.
No se entiende como está funcionado el club. Hace unas semanas ocurrió otra situación. Un técnico oficializando una transferencia de un jugador antes que el club y a miles de kilómetros. Por eso digo, parece que no existen objetivos en común. O’Higgins debería estar por delante de todo.
Hasta que punto la justificación «tenemos un plantel joven» sirve. Cuando se habla de «juveniles» siempre salen a la palestra estos nombres: Tomás Alarcón, Luis Ureta, Matías Sepúlveda, Diego González, David Salazar, Lucas Fierro, Brian Torrealba y Raúl Osorio. ¿Hay que exigirles? Por qué entonces le exigimos a Fabricio Rámirez, si somos consecuentes habría que hacerlo también con los demás, el costarricense tiene solo 22 años. Juveniles para mí, es el fútbol joven.
Tomás Alarcón y Luis Ureta tienen garantizado un futuro de elite en el fútbol europeo por el alto nivel que han demostrado cada vez que se colocan la celeste. Son los únicos, les digan como les digan, siempre han rendido.
Muchos de los nombrados con anterioridad han jugado Sudamericanos sub 17, sub 20, torneos en el extranjero como Esperanzas de Toulon y la Super Cup Ni en Irlanda. Han disputado minutos en Primera A, Primera B y Copa Chile, además de todo el fútbol joven. ¿Será suficiente? Será necesario que actúe un psicólogo deportivo, o será solo un tema de talento y nivel. Para mí, en este punto la psicología es fundamental, en el alto rendimiento las diferencias son mínimas. En clubes grandes de Chile y del mundo, se trabaja como un proceso, y no en temas puntuales.
El primer objetivo, es eliminar a Everton. ¿Pero cómo? Sumado a todo lo descrito anteriormente tenemos que sumar a Facundo Castro, el único refuerzo, pero que no podrá jugar. Las transferencias internacionales son diferentes, y las habilitaciones se demoran. Ojalá pueda. Arriba O’Higgins sin Maxi y Muñoz no dan el ancho y no lo digo con el diario del lunes. Las estadísticas hablan por si solas.
Solo queda esperar que pase el tiempo, y que al comienzo del torneo frente a Deportes Antofagasta tengamos más llegadas que salidas. Lo digo hoy, con lo que existe ahora.