Más allá del resultado en Brasil, el análisis de O'Higgins tras la caída por 2-0 ante Sao Paulo estuvo marcado por la mirada de su entrenador, Lucas Bovaglio, quien puso el foco en la actitud y la identidad del equipo durante el compromiso disputado en el estadio Morumbi.
El técnico argentino lamentó no haber logrado concretar las oportunidades generadas, en un partido que comenzó cuesta arriba desde los primeros minutos. “No pudimos hacer el gol que nos metiera de nuevo en el partido, pero el equipo generó situaciones y muchas jugadas de pelotas parada. Intentó siempre con sus formas y nunca al pelotazo o con algo que este equipo no suela hacer”, señaló.
Pese al marcador adverso, Bovaglio valoró el comportamiento de sus dirigidos y la manera en que enfrentaron a uno de los rivales más exigentes del grupo. En ese sentido, fue claro al expresar que “lógicamente nos vamos con bronca, con el dolor que genera perder. Pero si tengo que elegir una forma de perder elijo la de esta noche, entregando todo con un equipo que no vino a este estadio a colgarse del travesaño”.
El entrenador también destacó la dificultad del contexto, considerando el nivel del rival y el escenario. “A pesar de que a priori jugar en esta cancha, ante un coloso como Sao Paulo, era un partido que se podía perder, intentamos hasta el último minuto torcer una historia que comenzó mal muy temprano”, agregó.
El encuentro, válido por la segunda fecha del Grupo C de la Copa Sudamericana, se definió con goles en los minutos 7 y 54, lo que condicionó el desarrollo del partido para el conjunto rancagüino.
Con este resultado, O'Higgins se mantiene con 3 puntos en el grupo, tras su triunfo inicial ante Millonarios, ubicándose momentáneamente en el segundo lugar, por detrás de Sao Paulo.
Ahora, el equipo celeste deberá dar vuelta la página y enfocarse en sus próximos desafíos en el torneo local, antes de volver a la competencia internacional.