El fútbol está siendo injusto y justo con O’Higgins: regresó con las manos vacías desde el reducto de Audax Italiano en otra noche que evidenció la pérdida de esa idea central que lo hizo importante la primera parte del año.
Injusto resultado porque los celestes tuvieron una decena de oportunidades de gol, pero entre el meta Ahumada, los postes y la impericia propia hicieron que el esfuerzo valiera nada.
Justo porque Bovaglio no logra dar con un modelo de juego claro y se obliga a corregir sus decisiones ya con los resultados adversos. Así otra vez no cuajó tener tantos delanteros juntos.
El DT eligió jugar con más delanteros que volantes. Porque independiente donde se posicionen Bou, Yáñez y Shor, son atacantes. Lo más afectados son Leiva y Ogaz que pierden por número los duelos o ven como el juego ya no se controla desde su zona.
Audax sin hacer mucho se puso en ventaja tras aprovechar un potente remate desde fuera del área. Con la apertura de la cuenta, el local le regaló el campo a los celestes, pero no se tradujo en el marcador en un pálido primer tiempo.
En el completo Bovaglio corrigió con Toloza por Schor. Aunque al cordobés también lo mandan abrirse, su esencia es medio ofensivo y cuando pasa la pelota por sus pies hay un pausa más en la construcción. Audax siguió apostando a los trazos largos y con un O’Higgins instalado en campo rival encontró momentos de generar peligro.
El Capo convirtió en figura a Ahumada, quien entre sus reacciones y remates muy ajustados logró defender exitosamente su portería en una noche que el fútbol fue injusto y justo con los rancagüinos que se empatana en el fondo de la tabla previo al receso por Fiestas Patrias.