La Copa Sudamericana vuelve a instalar una noche especial en Rancagua. O’Higgins recibirá a São Paulo en un duelo que asoma como uno de los encuentros más importantes de su campaña internacional y que puede acercar al conjunto celeste a los octavos de final del torneo.
El ambiente en la ciudad ha estado marcado por la expectativa que genera la visita del elenco brasileño, un club con historia, títulos continentales y experiencia en este tipo de escenarios. Sin embargo, en el plantel rancagüino existe plena convicción de que el equipo tiene herramientas para competir y hacerse fuerte en casa.
Lucas Bovaglio ha insistido durante toda la semana en la necesidad de mantener la identidad futbolística que ha llevado al equipo a pelear en distintos frentes esta temporada. El técnico considera que la intensidad, la presión alta y la capacidad ofensiva serán fundamentales para intentar incomodar al “Tricolor”.
“Tenemos que asumir el partido con personalidad y convencimiento. Sabemos la jerarquía del rival, pero también entendemos que en nuestra cancha debemos intentar imponer condiciones”, comentó el entrenador en la antesala del compromiso.
El recuerdo del partido disputado en Brasil sigue presente en el camarín celeste. En aquella oportunidad, São Paulo logró marcar diferencias gracias a su eficacia en momentos clave, algo que el cuerpo técnico de O’Higgins trabajó especialmente durante los últimos entrenamientos.
La gran motivación del plantel también pasa por el presente que vive el club a nivel internacional. El equipo ha logrado instalarse en la pelea por la clasificación y sabe que un triunfo frente al conjunto paulista podría cambiar completamente el panorama del grupo.
En Rancagua, además, existe confianza en el respaldo que entregará el público. La alta demanda de entradas durante los últimos días anticipa un estadio El Teniente con gran presencia de hinchas celestes, quienes esperan acompañar al equipo en una jornada que podría quedar marcada en la historia reciente del club.
Bovaglio también destacó el compromiso que ha mostrado el plantel en medio de un calendario exigente y valoró la competencia interna que existe por un lugar en la formación titular.
“Nadie quiere perderse este tipo de partidos. El grupo entiende lo que nos estamos jugando y eso genera una energía distinta”, sostuvo el DT.
En lo futbolístico, O’Higgins apostaría por una formación ofensiva para intentar golpear desde el inicio. Omar Carabalí se mantendría en el arco, mientras que Felipe Faúndez, Nicolás Garrido, Miguel Brizuela y Luis Pavez conformarían la línea defensiva. En el mediocampo aparecerían Felipe Ogaz, Juan Leiva y Bryan Rabello, dejando en ataque a Francisco González, Arnaldo Castillo y Martín Sarrafiore.
Al frente estará un São Paulo acostumbrado a este tipo de instancias y que llega con la misión de reafirmar su favoritismo en el grupo. Pero en Rancagua la ilusión está intacta y O’Higgins espera convertir esa energía en una noche inolvidable para su gente.