El estadio Centenario pasó rápidamente de la ilusión al silencio. Boston River tuvo momentos donde parecía controlar el partido y rozaba un triunfo importante por Copa Sudamericana, pero Millonarios reaccionó en el tramo final y terminó llevándose una victoria que parecía improbable durante largos pasajes del encuentro.
El conjunto colombiano comenzó el partido tomando la iniciativa y aproximándose constantemente al arco defendido por Bruno Antúnez. Rodrigo Ureña, David Mackalister y Sebastián del Castillo lideraban las primeras aproximaciones visitantes, aunque la defensa uruguaya resistía con orden.
Sin embargo, el golpe inicial lo dio Boston River. A los 17 minutos, Marcelo Hornos apareció dentro del área y conectó un cabezazo preciso para abrir la cuenta y encender al público local.
Pese a quedar en desventaja, Millonarios nunca dejó de insistir. Durante gran parte del primer tiempo generó llegadas constantes, incluyendo un remate de David Mackalister que terminó golpeando el palo cuando el empate parecía inminente. Bruno Antúnez también comenzó a transformarse en figura con varias intervenciones importantes.
La presión del equipo colombiano encontró recompensa apenas iniciado el complemento. Una falta del arquero uruguayo terminó en penal y Rodrigo Contreras no desaprovechó la oportunidad para igualar el marcador desde los doce pasos.
El encuentro ganó intensidad con el paso de los minutos. Boston River intentó responder mediante los ingresos de Facundo Muñoa y Cristian González, cambios que le dieron mayor frescura ofensiva al conjunto local. La apuesta pareció funcionar rápidamente.
A los 75 minutos, Cristian González volvió a adelantar a Boston River tras una asistencia de Francisco Bonfiglio, desatando nuevamente la ilusión en el Centenario.
Pero la historia todavía guardaba un giro inesperado.
Dos minutos después, una infracción de Marco Mancebo terminó en un nuevo penal para Millonarios. Leonardo Castro asumió la responsabilidad y marcó el empate desde los doce pasos, dejando el partido completamente abierto en el cierre.
El impacto anímico golpeó con fuerza al cuadro uruguayo. Millonarios aprovechó el desconcierto y encontró rápidamente el tercer gol mediante Rodrigo Contreras, quien apareció dentro del área para completar la remontada a los 86 minutos.
Ya en tiempo agregado, y con Boston River completamente volcado en ataque, Beckham Castro liquidó el encuentro tras marcar el cuarto gol colombiano.
El pitazo final confirmó una noche amarga para Boston River y una celebración enorme para Millonarios, que transformó un partido muy complejo en una victoria clave gracias a su contundencia en los minutos decisivos.