Aunque el resultado dejó un sabor amargo en el plantel de O'Higgins, el técnico Lucas Bovaglio aseguró que su equipo aún mantiene intactas las opciones de avanzar en la Copa Sudamericana tras la derrota 2-3 frente a Boston River en territorio uruguayo.
Tras el encuentro disputado en Montevideo, el entrenador lamentó no haber podido traducir en el marcador el dominio que, según su análisis, mostró el conjunto rancagüino durante varios pasajes del compromiso.
“No era el resultado que deseábamos y siento que merecimos un resultado distinto”, afirmó Bovaglio en conferencia de prensa.
El DT destacó especialmente lo realizado por O'Higgins en la primera etapa, asegurando que el equipo logró imponer condiciones ofensivas y generar múltiples ocasiones de peligro.
“Tuvimos más situaciones de gol que el rival, tuvimos más tiempo la pelota”, sostuvo.
Bovaglio además valoró la variedad de recursos ofensivos mostrados por sus dirigidos, aunque reconoció que la falta de eficacia terminó siendo determinante.
“El equipo fue protagonista”, comentó el técnico, resaltando las llegadas por las bandas, los remates de distancia y las acciones de balón detenido generadas por el cuadro celeste.
Durante el segundo tiempo, O'Higgins reaccionó rápidamente tras modificar su esquema ofensivo y jugar con doble centrodelantero, logrando acercarse en el marcador. Sin embargo, un remate desde fuera del área volvió a ampliar la diferencia para el conjunto uruguayo.
El entrenador también criticó la falta de continuidad que tuvo el partido en los minutos finales, momento en que su equipo presionaba en busca del empate.
“Cuando nos ponemos a tiro el partido ya no se jugó más”, expresó Bovaglio, apuntando a las constantes interrupciones y demoras registradas sobre el cierre.
Respecto a los momentos de tensión que se vivieron al final del encuentro, el DT reconoció que el nerviosismo terminó afectando algunas decisiones dentro de la cancha.
“Los chicos tienen sangre en las venas”, señaló, aunque recordó que habían conversado previamente sobre la importancia de terminar el partido con todos los jugadores disponibles pensando en el próximo desafío internacional.
Pese a la derrota, Bovaglio insistió en que el equipo viajará a Bogotá con la intención de pelear hasta el final la clasificación.
“Nos queda una vida, vamos a ir a Bogotá con la convicción y el deseo de salir a ganar”, afirmó.
Consultado sobre el estado físico y emocional del plantel, el entrenador descartó señales de desgaste importante y aseguró que el equipo sigue respondiendo con intensidad.
“No siento que el equipo esté cansado”, comentó, valorando la entrega mostrada por sus jugadores pese a la seguidilla de partidos.
Finalmente, Bovaglio apeló a la confianza y al compromiso del grupo de cara al decisivo duelo que afrontarán en Colombia.
“Ojalá en algún momento la moneda caiga de nuestro lado”, cerró el técnico.